Originalidad. Virtuosismo. Capacidad creadora. Atributos que cualquier exigente melómano busca en sus músicos admirados y que, en la realidad, pocos pueden satisfacer. La carencia de artistas que sobresalgan entre la inmensa cantidad de personajes en la industria musical se hace ver diariamente; pero cuando uno cree que ya lo han hecho y creado todo, se rebelan ciertos individuos y contradicen esto mostrándonos algo completamente innovador. ¡Oh, sÃ: Devin Townsend es uno de ellos!
Lenta y melosamente nos introduce “Let It Roll†para llegar a un ambiente llamémosle seudo campestre con un banjo y hasta unas ranas en “Hypergeek†pero que se metamorfosea en algo completamente distinto en fusión con “Triumphâ€, donde la profunda grandilocuencia vocal de Devin y la guitarra toman un importante protagonismo; ésta última paseando incluso por un ambiente country. Después de escuchar este inicio, ya no sabes qué esperar...
Un elemento a considerar es que los tÃtulos de las canciones tienen su relevancia: "Babysong" es efectivamente una canción de cuna, pero al estilo THE DEVIN TOWNSEND BAND (traten de imaginarlo). Misma situación para "Vampolka": los ritmos folklóricos del viejo continente también se hacen presente, con un pequeño gran toque de experimentación (y de delirio) que provocan una real catarsis para la audición. Se puede reaccionar, en un primer momento, hasta de forma graciosa; pero dicen que la risa es el mejor mecanismo de defensa... ¿contra qué? Contra este magno señor que nos revela una genialidad con escasos precedentes: sÃ, debemos rendirnos ante él. Y nos lo dice con violencia en “Vampiraâ€, donde reina esa ya conocida y desgarradora vociferación patentada en STRAPPING YOUNG LAD junto a unas voces limpias, de las cuales debe salir algo de tu asombro: este tipo nos reafirma su innato talento para cantar de la manera más brutal o con un limpio timbre de voz único y reconocible inmediatamente.
Menos mal “Mental Tan†nos da un relajo (más bien, como dice el tÃtulo, un bronceado mental) porque el fade-in de “Gaia†ya anticipa que un racconto musical será presenciado: volveremos a las graves melodÃas que serán la constante del trabajo. Por su parte, “Pixillate†nos brinda ciertas reminiscencias a melodÃas del Medio Oriente como factor extraño.
Advertencia: si bien Synchestra tiene una amplÃsima gama de ambientes, sonidos y melodÃas, el resultado puede que no sea agradable o el esperado. Se debe reconocer que las guitarras se mantienen en una misma lÃnea, sin asombrosas variaciones, lo que puede ocasionar un relativo cansancio.
“Sunset†nos remece un poco, sacándonos de la monotonÃa con una suave melodÃa que progresa a “Notes From Africaâ€, un tema muy particular y muy difÃcil de describir: voces tribuales que se entrelazan con una base más bien simple pero que dan como resultado una canción interesante (no aclaré nada, ¿cierto?). El final es realmente la guinda de la torta: ¿qué mejor que terminar con rock? ¿Con la agresiva voz de Devin Townsend sumada a una base tipo Beach Boys? El resultado puede parecer confuso, desconcertante, digno de un anormal, pero, bueno, como viene de la inagotable mente creadora de Townsend, funciona a la perfección.
Mi recomendación última es que te atrevas a escuchar esta colección de piezas únicas, cada una con su elemento extravagante que, a los que buscan cosas innovadoras, les dará en el gusto. Sin embargo, no niego que pueda resultar a más de alguien un disco muy difÃcil de digerir; empero, he ahà la gracia: si en un inicio no te convenció pero le comienzas a captar el gusto lentamente aunque sea a un tema, el trabajo ha sido un éxito. Y, en gran medida, lo es.
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