Si realmente crees que la amiga que te acompañará durante toda tu vida será la cerveza y que ésta es imprescindible para festejar un sábado en la noche, para acompañar una buena música, etc. entonces debes saber la importancia de TANKARD en la vida de un buen metalero, que generalmente (para no decir todos) gusta del lúpulo & Cia. El mismo nombre ya lo anunciaba hace más de 20 años (y los discos, y las carátulas, y las lÃricas...): la cerveza ocupa un importante papel dentro de la vida de estos alemanes.
Y el 2006 sale a la luz The Beauty And The Beer, otro capÃtulo más dentro del gran libro que ellos mismos han denominado 'Alcoholic Metal'. El disco comienza de forma arrolladora con “Ice-Olationâ€, alternando ritmos, con solos ejecutados de manera espléndida pero sin dejar de lado el lado (valga la redundancia) brusco de la guitarra tradicional de un estilo como el Thrash; y con la reconocible voz de Geremia, la cual logra casi estallar en “We Still Drink The Old Waysâ€, aludiendo lo más probable a su adicción a la cerveza, pero también afirmando su legado dentro de la escena: su sonido sigue siendo firme, constante y lo bastante poderoso como para seguir moviendo más de algún cráneo (cosa bastante complicada a la hora de presentar un nuevo lanzamiento).
La nota divertida la da “Frankfurt: We Need More Beer†que, con una introducción muy particular (una alusión a la clásica “Rock Around the Clock†de Billy Haley), hace referencias a conocidas canciones de esta banda como “Space Beer†o “666 Packsâ€. Como contraparte, la nota ‘seria’ la da la siguiente canción llamada “Metaltometal†que, tal cual como el tÃtulo indica, resume la ideologÃa de la banda y la relación de ésta con su música con frases como “The power of Metal will always survive†o “Metal to metal and gods to gods; no techno, no hip-hop: it’s driving me nutsâ€; eso sÃ, es una canción que puede familiarizarse a los grandes himnos con melodÃas propias del Heavy Metal. Creo que, con esto, queda bastante clara la opinión de los germanos acerca de otras tendencias musicales.
En general, la originalidad no es el concepto central del disco pero para disfrutarlo ni siquiera hay que pensar en ella. El placer vendrá solo y sólo por la energÃa que logran transmitir de manera honesta: si hacen que surja, por ejemplo, un 'air-guitar' o un puño en alto, la tarea ha sido llevada a cabo de gran manera. Un disco al cual, en un comienzo, por prejuicio a ciertos lanzamientos alemanes en estos últimos años (DESTRUCTION es un conjunto que se me viene a la cabeza), no le tenÃa mucha fe; pero, por el contrario, es totalmente recomendable dentro de la galerÃa de trabajos que han surgido en el presente año. ¿Qué mejor manera de disfrutar y alabar este disco que con una cerveza en la mano y un “¡salud!â€?
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