A nadie sorprende ya ver segundas partes malas; es la naturaleza de las secuelas. Pero para toda regla existen algunas excepciones, ¿no? La continuación de Keeper Of The Seven Keys nos lo demostró muchos años atrás. Pero un cuento muy distinto es el regreso de las bandas: unas prometen giras mundiales, otras perduran unos años, pero la mayorÃa no obtiene los resultados del pasado. Y ante este hecho respaldado cada vez más a medida que pasa el tiempo, ¿vale realmente la pena para las bandas retomar la pista en un tiempo tan distinto y con un público tan disperso e inmerso en distintos gustos musicales?
Para muchos, los ’80 fueron una época de gran significado por el lanzamiento de los mejores discos de la gran mayorÃa de las llamadas bandas ‘mainstream’ y, más pertinente a lo que nos convoca, el impresionante auge que tuvo el Thrash Metal, partiendo desde pequeños locales del underground. Años dorados para muchos estilos y un tiempo que vio nacer, e incluso morir, decenas de agrupaciones alrededor del globo. Entre ellas, una que decide revivir este año: ONSLAUGHT.
En su inicio, la banda se inclinó por crear una música totalmente blasfema pero con una voz estilo hardcore. Tanto Power From Hell como The Force fueron y son insignes: un poder infernal y una fuerza devastadora; discos de cabecera para todo amante del metal rápido y violento, con una gran acogida en su tiempo y con un merecido reconocimiento en el actual. No por nada se considera a ésta la banda madre dentro del Thrash en la escena inglesa. Sin embargo, la inclusión de un vocalista más técnico y melódico como Steve Grimmet (GRIM REAPER) provocó que In Search Of Sanity, tercer larga duración, suavizase todo lo hecho anteriormente, mostrando algo similar (demasiado, para algunos) a la era Master Of Puppets de METALLICA.
Con fuerzas renovadas, y luego de 15 años de ausencia, esta agrupación británica decide ir con todo este año. Si vemos el panorama en general, el sonido es grandioso, la producción tiene una calidad insuperable y cada canción que Sy Keeler gruñe recuerda la furia de tiempos de antaño. Pero como todo tiene su precio, ONSLAUGHT no podÃa quedar exento a esto. El encargado de dar los toques finales a Killing Peace fue nada más y nada menos que el renombrado productor Andy Sneap (ARCH ENEMY, NEVERMORE, MACHINE HEAD), responsable de esa atmósfera envolvente y sobrecogedora que cada tema entrega, pero también es la persona a la cual todos los dedos deben apuntar por crear un sonido calcado al que EXODUS ha mostrado en sus últimos lanzamientos, especialmente en Shovel Headed Kill Machine. Su misión fue hacer que cada riff, cada lÃnea vocal, cada doble bombo fuese otra cosa menos algo con identidad propia. ¿La evidencia? “Burn†y “Killing Peace†podrÃan muy bien pasar por autorÃa de los estadounidenses, si no fuese porque las letras están llenas de injurias contra el cristianismo; ya la portada puede adelantar algo de esto.
Que no se malentienda: esto sigue siendo música al hueso y cada composición explota directamente a los tÃmpanos. “Destroyer Of Worlds†es una máquina imparable con sobresalientes notas agudas de Keeler y con una dupla Jordan/Rockett en momentos de alto nivel como en “Pain†- donde Steve Grice hace también lo suyo en los pedales -, “Twisted Jesusâ€, con leves vestigios a los momentos mozos de la dupla Hanneman/King en SLAYER; o “Shock And Aweâ€, tal vez lo más notorio del disco. Pero es esa perfección en las guitarras, esa voz tan limpia y la baterÃa como metrónomo lo que incomoda. Por Dios, ¡esto debiese ser crudo y arrasador y no algo con tanta sensación a plástico! ¿Dónde quedaron esas “Fight With The Beastâ€, las “Angels Of Death†o aquellas “Lightning Warâ€?
Pero bueno... veamos lo positivo. El regreso era uno de los más esperados y, en general, responden de gran manera. Mal que mal, estamos en el siglo XXI y es un tanto obvio que habrÃa un cambio en el paradigma sonoro. Killing Peace es otro ejemplo de esta nueva escuela patrocinada por una sobrecarga de masterización y perillas; es un producto bastante satisfactorio, viéndolo desde ese punto de vista. Pero si hay algo realmente pesado en ONSLAUGHT en estos momentos, es la carga de haber creado tres grandes trabajos; dos de ellos, joyas inigualables e insuperables en la mejor etapa de su carrera.
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