¿Les ha pasado alguna vez que ustedes conocen "de nombre" alguna banda o la "han escuchado por ahí" pero sin darle mucha importancia, pasan los años y descubren que han perdido mucho tiempo sin conocer la música de ésa banda?. Es precisamente lo que me pasó con Taake, pero las vueltas de la vida me han permitido recuperar el tiempo perdido y darme el gusto de analizar ésta placa para reivindicarme con todas las de la ley. La única referencia con la cual podría comparar el disco homónimo de estos noruegos es con su debut "Nattestid Ser Porten Vid". Las características que marcan a Taake son tanto su complejidad en la estructura de sus temas (entiéndase con respecto al estilo que ellos tocan) como la intensidad de sus temas. La atmósfera y el aura juegan un rol esencial y mucho más preponderante que la bestialidad por sí misma.
Ahora, yéndonos al disco: "Atternatt" podría considerarlo como un resumen a lo que dije en el párrafo anterior. Con casi siete minutos, inmediatamente es capaz de dejar al oyente inmerso en la profundidad abismal que pretende crear la banda en donde pueden convivir en plena oscuridad diversos riffs (en su mayoría lentos e intensos, como ya hablamos mencionado).
El segundo track, "Umenneske" es por lejos el más curioso de la placa. Parte con el peculiar "UH!" tan característico de los inicios de Celtic Frost y con riffs que me recuerdan lo hecho por Aura Noir y por Deathwitch. De ahí en adelante, el tema brilla corre con colores propios incluyendo una sección mas calmada en donde el bajo pasa a tomar las riendas de la canción. Toda una rareza de ocho minutos que sólo a Taake se le podría ocurrir.
"Lukt Til Helvete" aparte de poseer a ratos unos tiempos bastante raros en la baterìa, debe contar con a lo menos 15 riffs distintos, lo cual – además de lo denso que de por sí es escuchar a Taake – es probable que no guste de buenas a primeras. Se hace necesario darle más de una escuchada a éste track para recién poder disfrutarlo como corresponde. Distinto es el caso de "Doedsjarl", que es un tema bastante más veloz (nuevamente con el famoso UH! "celticfrostiano") y muchísimo más fácil de digerir (y bastante entretenido por lo demás). Sin temor a equivocarme, puedo aventurarme diciendo que es el tema más "oreja" de toda la placa con un riff en el medio de la canción tan largo y complejo como fascinante por la tenebrosidad que desea transmitir.
"Motpol" marca la vuelta a la lentitud, ésta vez con un pequeño dejo de melancolía. Guitarras llenas de melodía y una voz vomitada a la máxima potencia (tal cual ha sido la tónica de éste disco homónimo) se entrelazan logrando un tema más "piola" con momentos de rapidez, pero siempre prevaleciendo la intención más melódica (con varios gritos de desesperación incluidos, al más puro estilo de Shining: es más, el tema entero me recordó a los suecos). Hasta incluye un pequeño solo al final.
Frases más crudas son las que caracterizan a "September Omsider" y – al igual que en el primer tema – la variedad es la consigna ya que nuevamente se combina la velocidad (más en los versos que en los riffs) con momentos más lentos y samplers. Nuevamente Celtic Frost asoma como una influencia notoria en muchas partes. La misma crudeza se hace manifiesta en "Velg Bort Livet" en donde, a pesar de durar más de diez minutos, la intensidad sencillamente no para. Incluso al punto de decir que en éste tema – el más largo del disco – se encuentran los riffs más veloces y los tarros más bestiales: curioso, pero para nada sorprendente si se ha escuchado el resto del disco de forma continua.
En resumen, podría decir que Taake es una banda que – para quienes, al igual que en mi caso – puede resultar una grata sorpresa para los oídos siempre y cuando se den el tiempo de escucharla. No me atrevería de calificar de "innovador" éste disco, pero sí de "ecléctico" y – honestamente – en el black metal el talento para componer un disco así de ecléctico se convierte en un bien muy escaso y han sido muchos los que han fracasado en el intento. Muy bien, Taake.
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