BLOODBATH se convirtió en la gallina de los huevos de oro para Century Media durante el 2008. Primero, "Unblessing the Purity (EP)" para continuar con "The Wacken Carnage" (disco en vivo registrado en el 2005) y culminar con ésta placa. Son muy pocos los casos en donde el éxito comercial es directamente proporcional a la calidad de la música y lamentablemente éste disco no sería la excepción.
Si bien es cierto se nota una inversión mayor en sonido y producción, existe un "algo" que hace que éste disco no me convenza del todo. Podría ser un prejuicio hacia Michael Akerfeldt y su trabajo con OPETH, pero lo descarto porque encuentro que el EP debut así como "Resurrection Through Carnage" son una verdadera obra maestra del revival del death metal clásico (CANCER, AUTOPSY, MORBID ANGEL, etc.). Asimismo, también podría ser la ausencia de Dan Swanö (todo un genio de bajo perfil del death metal sueco y miembro de varios grupos - entre ellos, EDGE OF SANITY, PAN-THY-MONIUM, NIGHTINGALE y un interminable etcétera); en fin, podrían haber muchas razones pero detenerse en eso sería dar la lata.
Es conveniente separar las cosas: una es el sonido y otra es la música. El sonido es bastante denso, pesado y aplastante, lo que siempre es un aspecto positivo en términos de ejecución de death metal; se notan las ganas de no dejar ningún aspecto al azar y en ése contexto el resultado es redondo (el disco de verdad suena brutal de principio a fin, de eso no cabe ninguna duda). Por otra parte, la música adolece de esa genialidad a la altura de temas como "Outnumbering the Day", "Ways to the Grave", "Breeding Death" o "Brave New Hell"; no encontré un riff que me enganchara a la primera e hiciera acordarme de éste disco rápidamente como ocurrió con producciones anteriores de éstos suecos y eso - para una banda con músicos como los que tiene BLOODBATH - podría resultar preocupante.
Ahora, con respecto a los temas que componen "The Fathomless Mastery": "Mock The Cross" me llamó la atención por su notoria influencia de Morbid Angel (principalmente de las épocas del "Covenant" y el "Domination"). "Iesous" sale de la media con sus riffs sincopados y ritmos menos clásicos (por no decir más "modernos" de lo que pretende tocar Bloodbath). Dentro de los otros temas que me llaman la atención se encuentran "Destroying the Feeble" (la cual tiene de ritmos y riffs que son fáciles de incorporar al oído) y "Hades Rising" (que curiosamente me recuerda a Emperor en algunos pequeños pasajes).
A pesar de la tremenda producción detrás de ésta placa, aun encuentro que Bloodbath quedó en deuda. "The Fathomless Mastery" suena bestial, pero musicalmente es un tanto decepcionante para quienes seguimos a la banda desde hace algunos años. Esperemos que en un próximo lanzamiento éstos "superstars" dediquen mayor tiempo y calma a la composición en lugar de andar sacando tanto disco en un mismo año.
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