Pasaron varios discos antes que los seguidores de MOONSPELL pudieran volver a cabecear los temas de la banda. “Irreligious”, “Sin/Pecado”, “The Butterfly Effect”, “Darkness and Hope”, “The Antidote”, son discos que probablemente bailarán algunas vampiritas por ahí, pero que carecen de la potencia y de la oscuridad sufrida del “Wolfheart”, sin dudas su mejor entrega. Ribeiro y compañía se dedicaron por mucho a la faceta gótica de su música y dejaron de lado la agresividad.
Pero bueno, no hay mal que dure cien años, y ya con la salida en 2006 de “Memorial” demostraron que su intención es reencontrarse con aquel sonido que los convirtió en referente del metal oscuro en la década de los ’90. Ágilmente editaron “The Great Silver Eye” (2007), primer compilatorio de la banda, y “Under Satanae” (2007), reedición de su primer EP, “Under The Moonspell”, el demo “Anno Satanae” y el tema “Serpent Angel”. Las guitarras volvían cargadas y pesadas, las melodías conservaban el ambiente gótico, y la voz de Ribeiro se hacía más gutural.
“Night Eternal” es un disco que pareciera contener a dos bandas, por un lado al primer MOONSPELL (incluso varios de sus temas recuerda a DAEMONARCH), pesado y rápido, cercano al Black Metal atmosférico y delicadamente brutal. Comienza con poder, At Tragic Heights detona la batería y la hace incesante, la voz luego de susurrar, suena fiera y firme. Con Night Eternal comienza a notarse el mayor trabajo de las guitarras, en lo compositivo y en el sonido que logran, los solos son de calidad, como en en los viejos tiempos, eso sí, dejan de lado el bajo, pero vamos, MOONSPELL nunca lo ha pescado, así que no es novedad. El disco continúa poderoso, pero en seguida nos muestra la faceta más melódica, esa que quisiéramos influyera pero no determinara el sonido de la banda. Temas como Scorpion Flower en el que participa Anneke van Giersbergen (THE GATHERING, AGUA DE ANNIQUE), y Dreamless (Lucifer And Lilith) roban espacio a los temas más poderosos que lo anteceden. La primera de ellas nos invita a escuchar un rock gótico deslavado, una versión de algo que uno reconoce, se hizo antes. Y la segunda, si bien tiene más elementos musicales (un buen solo, armonías interesantes), y líricos, se pierde en el sonido popero que de vez en cuando MOONSPELL imprime a lo que hace.
Hacia el final “Night Eternal” va perdiendo el brillo que tiene al comenzar, los temas van haciéndose muy similares en lo que provocan, mucho más góticos que metaleros. Destaca Moon in Mercury, de lo mejor que ha hecho la banda en mucho, gran trabajo de guitarras, en una armonía decadente e intensa, el teclado imita los grandioso sin llegar a sonar de esa forma, y esa postura estética de MOONSPELL los distingue entre sus pares. First Light cierra con dignidad, si bien contiene mucho de goticismo, es más potente y con el teclado llevando un vals cansino, mientras Ribeiro arremete con fuerza para terminar.
En suma, buen disco, continuador de lo que MOONSPELL viene intentando, una vuelta a las raíces, un viaje de retorno en el que se traen cosas de vuelta de la aventura que se llevó por tanto.
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