The Harvest Floor es la nueva placa de éstos death metaleros gringos que vuelven a las pistas a poner a los humanos en el matadero para faenarlos con su death metal con tintes de grind que los han hecho medianamente conocidos en los últimos años. CATTLE DECAPITATION es una banda estadounidense con una filosofía vegana del death metal, cosa que se ve reflejada tanto en éste trabajo como en Humanure (2004, juego de palabras entre "human" y "manure" o estiércol) y Karma Bloody Karma (2006, disco que cuenta con una de las carátulas más originales del death metal) y cuyo mensaje apunta al genocidio humano como venganza por las crueldades cometidas hacia los animales (pura mierda según mi punto de vista, pero cada loco con su tema... ).
El death metal de éstos muchachos por algún motivo siempre me ha recordado a SUFFOCATION, pero con mayores matices, y esa percepción la he encontrado corregida y aumentada en éste nuevo álbum. "The Gardener of Eden" (primer tema de The Harvest Floor) es prueba fiel de aquello, integrando muchos elementos a la vez, pero hecho con talento (hacer convivir death metal brutal con metal melódico y ritmos más intrincados y además hacerlo bien no es muy fácil que digamos). Como será de variado éste tema que me suena a ABORTED en sus mejores tiempos mezclado con DARK TRANQUILLITY: toda una joyita.
"The Ripe Beneath the Rind", "A Body Farm" y "The Product Alive" me recuerdan en parte a la esquizofrenia sónica que acostumbra a tocar PSYOPUS (particularmente por las intervenciones de guitarra tan chillonas como veloces entre un riff y otro que en ocasiones se presentan) y chequeando a través de Internet, veo que ambas bandas (CATTLE DECAPITATION y PSYOPUS) están saliendo juntas de gira (he ahí entonces la influencia). Otros temas como "Tooth Enamel and Concrete" tienen un aire de NILE, pero sin perder el estilo de CATTLE DECAPITATION. El punto más bajo sería "The Harvest Floor", tema (en realidad es un instrumental) que encontré más fome que choque de globos.
The Harvest Floor es un disco muy rico musicalmente, juntando diversos elementos del metal extremo y haciéndolos convivir de forma armónica y por supuesto lleno de brutalidad. Sin embargo, tengo la impresión que el sonido hecho en Karma Bloody Karma fue un tanto mejor. Ojo con eso, ya que si la música está mejorando con respecto a las placas anteriores, el sonido debería mejorar a la par también. Lo que queda claro de todo esto es que si CATTLE DECAPITATION sigue mejorando su música como lo está haciendo ahora, pueden ganarse sin concursos ni sorteos un lugar en el olimpo del death metal junto a los grandes del género a nivel mundial. Sólo es cosa de tiempo y de seguir trabajando.
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