Esta sexta producción de la banda italiana, liderada y creada por Davide Tisso, nos muestra un avantgarde no tan oscuro, ni melancólico, pero si delirante y esquizofrénico. "Through my dog´s eyes", tal como dice su nombre, relata la vida a través de la perspectiva de un can y todo el disco gira en torno a este bizarro concepto.
El avantgarde que cultiva EPHEL DUATH en este álbum es bastante surtido. Desde Jazz, acordes progresivos, guitarras tocadas con slide que le dan un sabor a rock sureño, riffs disonantes y una voz que interpreta desde gritos carraspeados medios sludge hasta vocalizaciones más limpias.
Los ritmos a contratiempo y las melodías tienen mucho de KING CRIMSON y de VIRUS. La música de EPHEL DUATH realmente transmite sentimientos, las guitarras, ya sean acordes o riffs, tienen algo hipnótico y son, sin duda, el hilo conductor del disco. En cuanto a los demás instrumentos, el trabajo de la batería es absolutamente brillante, los tiempos son complejos y los arreglos técnicos van en el lugar preciso. En ningún momento hay monotonía ni partes vacías. Incluso en el tema Bark Loud, la batería es mezclada con batería electrónica y samples, creando algo interesante para la oreja. El bajo en el disco es parejo, cumple funciones rítmicas y no sobresale en relación a la batería y la guitarra. La voz es un verdadero “poroto en paila marina”, no es para este tipo de música, personalmente no me puede agradar y opino que echa a perder la buena música de esta banda. Por algo el punto más alto del álbum es el instrumental Bark Loud, en donde los acordes tipo Opeth, y la ya mencionada guitarra con slide se llevan los créditos.
En sí, creo que a EPHEL DUATH es difícil encasillarlo en un estilo en particular, por algo es avantgarde. La fusión de estilos es muy grande, no se podría decir con exactitud lo que hacen. Tampoco podría definir si es más rock que metal o metal que rock. En fin, este álbum no es apto para cerrados de mente ni para gente que espere blast beats y riffs endemoniados. El disco no es digerible a la primera, y habrá que escucharlo varias veces para sacarle el rollo, pero vale la pena.
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