Han pasado 8 largos años que no teníamos novedades de Proscriptor y compañía. Por ahí por el 2005 apareció un disco doble que compilaba covers y rarezas denominado Mythological Occult Metal: 1991-2001, pero de algo nuevo nada se sabía: hasta ahora. Absu está de vuelta y nos trae una placa que cuenta con la portada más hermosa que haya visto en el último tiempo y con un sonido fresco a pesar de los años de silencio. Al nuevo disco se le llamó simplemente Absu.
Lo cierto es que el disco musicalmente me resultó una continuación corregida y aumentada de lo que fue Tara: con toda la vibra thrash (al estilo de KREATOR antiguo, principalmente) entrelazada con el veneno black metalero emanado de la garganta de Proscriptor, quien además realiza un trabajo más que impecable en la batería, llegando en varias ocasiones a lucirse con la pulcritud de sus quiebres y la precisión de sus dobles bombos.
En lo que a producción se refiere, impecable también. Absu suena como cañón, manteniendo la esencia ABSU (bueno, para ser honestos, la esencia de Tara) con distorsiones no tan afiladas, pero sí efectivas y oscuras; sin embargo, los fans más antiguos pueden sentir ciertos resquemores ante un sonido tan “renovado”. A nivel de composición, éste disco homónimo también se lleva aplausos ya que a pesar del estilo, se pueden encontrar diversos ritmos (con esto me refiero en particular a unos cambios de compases bien atípicos al estilo que se pueden encontrar en ésta placa), riffs elaborados, intensos y en ocasiones veloces con su eje principal en el thrash; también cabe destacar esos momentos más atmosféricos como en el final del tema “..Of The Dead Who Never Rest In Their Tombs Are The Attendance Of Familiar Spirits” (… el nombrecito, zzzZZZZZzzZZzz.. ) y en la ecléctica “Those Of The Void Will Re-Enter “.
Es inevitable la comparación con el Tara, pero no estamos hablando de una copia burda así que los seguidores de ABSU no han escuchado el disco pueden quedarse tranquilos (o pueden desilusionarse, todo depende del cristal con que se mire...), queda la impresión de que la banda sacrificó un poco de crudeza pero ganó madurez (bueno o malo, eso queda a criterio de cada cual). Como sea, más allá de las diversas opiniones que puedan haber al respecto, estamos hablando del regreso de una talentosa banda que quiere volver a sentarse en su trono del metal que siempre les ha pertenecido.
Sólo me queda compartir con usted, amigo lector, dos cosas: primero, mis temas favoritos, como lo son “13 Globes”, “Nunbarshegunu” e “In The Name Of Auebothiabathabaithobeuee” (con un tremendo solo de guitarra) y segundo, reafirmar que la máquina celta ha regresado triunfalmente éste 2009 y que nadie que se llame fanático de ABSU se puede perder por ningún motivo éste trabajo.
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