Los dementes neoyorquinos de PSYOPUS regresan con nueva placa bajo el brazo cuyo nombre describe perfectamente la experiencia sonora que se produce al escucharlo. “Odd Senses” consta de una amalgama de sentidos irregulares que – como caen en el error bandas modernas ultra técnicas tanto canadienses como gringas – tienden a confundir al oyente y no saber si lo que se está escuchando es bueno o malo.
Calificados como “una perdida de talento para las tonteras que tocan” por unos y como unos “ultra virtuosos e innovadores” por otros, PSYOPUS – a pesar de lo inclasificable que resulta tanto matiz – es una banda que ejecuta una especie de grind/death experimental técnico. Podríamos meter a la juguera a CEPHALIC CARNAGE y MR BUNGLE y obtendríamos un resultado similar a ésta placa en particular.
Adentrándonos en “Odd Senses”, debo decir que resulta complicadísimo describir una placa compuesta de miles de pequeños detalles. Creo que es más fácil partir por el otro lado: sus dos placas anteriores (“Our Puzzling Encounters Considered (2007)” y “Ideas of Reference (2004)”) suenan un tanto más estructuradas y con canciones que – a pesar de toda la experimentación y el virtuosismo vertido en ambos trabajos – parecían temas de metal experimental hechos y derechos y no un conjunto de demencia instrumental complementada con samples y challas experimentales.
En las placas anteriores lucía mucho más el cometido de Chris Arp (la mente siniestra tras toda ésta locura llamada Psyopus). Incluso me atrevería a comentar que en su entorno y a su manera, el hombre podría considerarse como un iconoclasta por su particular estilo de hacer chillar la guitarra (aspecto musical un tanto opacado en ésta placa). En “Odd Senses” la voz es más gritada que gruñida (es mi forma diplomática de comentar que de death metal prácticamente no tiene nada) y la sobrecarga de samples (notorios en la segunda mitad del disco) le resta un poco de mérito a la música en general. Los temas que más me llamaron la atención fueron “X & Y” (con unas partes entretenidas en donde el bajo pasa a ser el protagonista) y “A Murder to Child” (un exquisito instrumental con una mezcla entre jazz, guitarra clásica, música clásica y estilo barroco... todo en uno: suena poco posible, pero así es... ).
En lo que no habría una segunda opinión es que el talento en PSYOPUS es excesivo tal como su musica; a quienes buscan el virtuosismo al más alto nivel de seguro lo van a encontrar. Sin embargo, “Odd Senses” resulta más desordenado que sus placas anteriores por lo que recomendaría a quienes no conocen la banda empezar escuchando sus dos trabajos previos antes de adentrarse en éste disco, un disco absolutamente irregular y vertiginosamente cambiante.
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