Una ofrenda de bestialidad sin segundo si quiera de descanso. Así es como definiría esta “tormenta sureña” que traen los hermanos Kolesne desde Brasil. Después de “AssassiNation”, donde la mayoría quedamos con el “ya, ¿y?” en la cabeza, KRISIUN se pegó el palo de que debían redimirse, y no encontraron mejor (y más adecuada) forma que hacerlo con “Southern Storm”, que en casi una hora de reproducción da cuenta de que en el Metal extremo no hay cabida para la mediocridad.
Si bien, no hay mayor cambio en la línea de composición de los oriundos de Ijuí, esta nueva placa tiene una cierta mística en su trasfondo, quizás sea por el mejor aprovechamiento de las herramientas musicales.
De lleno y desde un principio “Slaying steel” muestra las banderas de guerra y bestialidad, la primera de muchas puñaladas el corazón cristiano, como amenazando a la humanidad (su frase “I'll exterminate your fake existence your idols decapitated”, más de algo produce en la sangre). De notable ejecución y una impecable voz de Alex Camargo.
“Sentenced morning” es una canción que podría haberse empezado de mejor forma, en lo personal, creo que parte como un tema digno de una banda Power, pero en el riff principal cambia radicalmente ese pensamiento, demoliendo con un blast beat traído desde el mismo infierno atómico (atómico, haciendo alusión a la temática, que habla de las bombas nucleares arrojadas en Hiroshima y en Nagasaki…sin mencionarlo alguna vez), además que particularmente en este tema, la batería es lo que más resalta, y como queriendo calmar las aguas entra en escena “Twisting sights”, de naturaleza un poco más relajada, pero con un riff principal de guitarras y una maestra interpretación de la batería que hace poner los pelos de punta.
Siguiendo un poco la idea de una batería impecable, nos encontramos con “Minotaur”, avasallando con una intro bien “Terrytoresca” (la influencia de SEPULTURA está a flor de piel). Un tema pesado y lento. Así empieza a sonar un blast beat y una guitarra rapidísima, pertenecientes al single que hizo ver la luz a “Southern Storm”, estamos hablando de “Cobustion inferno”, que sin pensar más es el tema más brutal de esta producción, que con fuegos del infierno quema toda la potencialidad que le pudieron haber dado a un tema…y solo vamos en la quinta canción.
Un tanto más adelante y después de una notable “Bleeding offers”, está una de las canciones que más llama la atención del headbanger. Reviviendo los años dorados de los hermanos Cavalera y compañía: “Refuse/Resist”, de la que más no se puede decir, solamente que es interpretada solamente como KRISIUN lo podía hacer, de la forma más mórbida que se puede encontrar en Brasil.
Ya en el ocaso del disco “Black wind” es una sería de acordes que más bien parece que los sacaron de un flamenco y que a modo de introducción dan paso a “Whore of the unlight”, 4 minutos y 53 segundos de puro Death Metal sudamericano y asesino, con pasajes ambientadores y otros que escupen violencia y odio. En particular cabe destacar como es que Moyses Kolesne acompaña a la par con su guitarra apañada al rapidísimo doble pedal de su hermano Alex Kolesne, y aunque parezca difícil de entender, Camargo armoniza la canción con su pedazo de vozarrón. Un tema chacal, de tomo y lomo, que termina decreciendo la velocidad y con esa clásica mezcla de platillos y guitarras tocando algo inentendible, digno de cual concierto.
No es nuevo el hecho de que Sudamérica y Centroamérica no tienen nada que envidiarle a Norteamérica y Europa en cuanto a Metal se refiere, hay millones de exponentes que son la más clara prueba de ello, pero KRISIUN es de esas bandas que ni siquiera sirven de punto de comparación, son de esas que deben estar en los primeros puestos del podio internacional, puesto que calidad, técnica y todos los posibles sinónimos de brutalidad, no les faltan.
En pocas palabras; no lo hicieron bien en su disco anterior, pero se dieron cuenta y lo revindicaron con esta tormenta sureña que arrasó con los cráneos de millones de personas en el mundo.
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