“Servile Insurrection” lleva por nombre el segundo disco de estudio que lanzan los californianos, que apegados al Brutal Death Metal técnico, dan un giro inesperado en lo que al género corresponde; de a poco y a ratos agregan una suerte de interludios musicales de algo muy parecido al Jazz con guitarras acústicas, lo que de buenas a primeras (y sin escuchar el disco) se presta para creer que es una tamaña locura, pero todo lo contrario, suena bastante decente y hasta agradable.
Si bien, la placa es de rica interpretación musical, no deja de llamar la atención lo plana que puede llegar a sonar canción a canción, debido a que la secuencia de riffs se repite, quizás se desordena, pero se pueden encontrar los mismos en cada canción.
El disco parte violentamente, con “Question”, con un comienzo demoledor y lento con uno que otro cambio de sonido radical (entre acústicos armónicos y un Death Metal medio sueco), que sin tardar se transforma en una especie avalancha de riffs que se mezclan desquiciadamente, entre medio de un blast beat de conservatorio pero que inusualmente termina con un outro digno del Jazz. Y siguiendo en la onda de intros avasalladoras, “Inverted and inserted” es de esas canciones que intentan volver al núcleo de su música, puro Brutal Death Metal asesino, donde si encaja a la perfección la gutural voz de de Murray Fitzpatrick; que además conforma una chacal trilogía, que también constituyen “Rewards of cruelty” y “Fuck the humans”, simplemente escupiendo odio, blast beats y riffs infernales, pero esta última con ratos de magistral interpretación de guitarra clásica y bajo.
Luego aparece una rara “Hemorrhagic gastroenteritis”, que a mi parecer era un espacio en blanco que rellenar, ya que no es más que riffs desordenados de poco menos de un minuto y sin voz.
Ahora, el punto más emblemático de la influencia directa de la tecnicidad, es sin duda “Intervallo del tradimento”, pues presenta una guerra de punteos y secciones (a lo más Lounge) de guitarra acústica, y de ahí en adelante, en lo que queda de reproducción, es decir, “Acts of sedition”, “Fecalphiliac”, “Spoils Of War”, “Deadspeak” y “Servile insurrection”, pareciera que SEVERED SAVIOR se hubiese olvidado de las guitarras de palo y de los jazzeros, ya que le dan al tarro como no lo habían hecho en el disco, sin dejar de lado sus habilidosas cualidades, pero preocupándose de que solamente se denoten en pequeños acompañamientos, cambios y puentes.
En fin, antes de escuchar ATHEIST, pensaba que el Metal y cualquier otro tipo de música ajena a este mismo, tenían años luz de diferencia, después, lógicamente no, creía poder encontrarme algo más, pero nunca imaginarme algo como lo que se atrevió a hacer SEVERED SAVIOR en su “Servile Insurrection”, que concluyó en ni si quiera mezclar, si no, que derechamente encajar donde les diera la gana un pedacito de Jazz (magistral) en su Brutal Death Metal. Pero más mérito que intentarlo, es lograrlo y que suene bien, pero esto va en desmedro de la composición de la parte patea culos del álbum, que como mencioné arriba, es un tanto plana y se deja estar.
Siempre se puede más, y estos gringos lo hicieron, y fuera de los límites que algunos creíamos.
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