Cuando me pidieron que comentara éste disco, no tenía idea de la banda, nunca había oído hablar de ella y por el nombre me imaginé que sería una agrupación norteamericana. Cuando comenzaron los primeros acordes de “Flask Copper Deglutition”, tema que abre Degradation Paradox de HUMAN MINCER, quedé literalmente peinado para atrás.
Ante mi asombro, comencé a leer un poco respecto a la banda, se trata de un cuarteto oriundo de España, específicamente de su capital Madrid y que este Degradation Paradox es su tercera placa en estudio. Comienza a sonar el segundo tema, “Sculpturing Himself Atrocity” y me mantenía totalmente atento al disco el que mantenía las revoluciones al cien por ciento; por mientras recordaba que nunca antes me había atraído una banda española, de hecho, la mayoría de las que había escuchado ejecutaban algún tipo de heavy metal medio mamón y derechamente fome, además de que cantaban en su idioma natal, pero para que estamos con cosas, pese a que aquí en Chile hablamos el mismo idioma, el metal en español digamos que no cumple como otros idiomas en las composiciones, salvo algunas excepciones, según mi parece claro está.
HUMAN MINCER ejecuta un brutal death metal bastante intenso con ciertos toques de grindcore, el disco que es relativamente corto (dura un poco mas de 27 minutos) se mantiene a un muy buen nivel a lo largo de la casi media hora de música, asemejándose un poco al estilo de los nacionales DEFACING. La mayoría de los temas son bastante parecidos y no se echan de menos la ausencia de los típicos (y manoseados algunas veces) solos de guitarra, de hecho, los riffs no suenan rebuscados ni complicados – es cosa de escuchar el tema homónimo “Degradation Paradox” o “Scaphocephaly: Status: Error”, por ejemplo –, sin embargo cumplen a cabalidad con la brutalidad que presentan los madrileños, y el sonido directo que entrega la placa, acompañado de una batería machacante muy bien ejecutada.
En resumidas cuentas, 8 notables cortes son los que nos presenta éste Degradation Paradox, un disco que si bien es corto y en partes las composiciones son bastante planas, a su vez, suenan demoledoras y convincentes, brutalidad pura que no necesita de redundancias, solo tarro.
|