Con un sonido muy potente y como recordando un poco de esa vieja escuela del Death Metal, TORTURE KILLER se hace presente en este 2009 con “Sewers”, que a plena apreciación personal, es un discazo. Estos finlandeses formados en el 2002 por Chris Barnes, nos entregan con su tercera placa, un ambiente repleto de gore corriendo por alcantarillados pútridos y oscuros, en la que sencillamente no hacen más que Death Metal al hueso, que muchos dicen que es una copia del sonido de SIX FEET UNDER y su “Groove” Death Metal.
Si bien esta rama del Metal en Finlandia no tiene una estructura característica, la entrada de Sallinen logró que la banda tomase otro norte, sumando aspectos de la escena norteamericana (aunque claramente el sello del ex vocalista de CANNIBAL CORPSE quedó plasmado en la banda), de esa de inicios de los 90, pero le agregan un vozarrón bestial, más acorde que Barnes aportaba. Es decir, no nos vamos a encontrar con blast beats de mil revoluciones por segundo, o solos de guitarras cortos y rápidos, más bien, con una batería bastante atmosférica y riffs concretos y poco cambiantes.
“Crypts” abre el álbum, y contradiciendo lo anterior, pareciera que en cualquier momento va a dispararse una ráfaga de brutalidad endemoniada, pero no, estos tipos se olvidaron millones de bpm, para darle paso más bien a una energética y chacal velocidad.
Ahora cabe destacar una notable y moshera “I bathe in their blood”, que viene cargada de nada más que muerte y violencia, de esa temática que tanto nos atrae (al igual que la del disco en si), en la que Sallinen muestra otra característica de su voz, más carraspada, cual grito de guerra.
Y llendo más al grano, otros temas a mencionar, son los que conforman la genial trilogía final: “Rats can sense the murder” (personalmente creo que un titulazo, como leí en alguna parte “El ingreso de Sallinen le dio a TORTURE KILLER más y mejor groove y composición”), bruta por donde se le mire, e incluso se acerca a ese Death Metal europeo más actual; “Scourging at the pillar” que con riffs a modo de aplanadora simplemente arrasa, y por último (y para cerrar) una más apegada a lo que Death Metal se refiere, “Sewers”.
Un tópico que no se puede dejar de tocar es el magistral trabajo que hizo un desconocido artista con la portada del disco, donde explícitamente se muestran las cloacas (“sewers” en inglés) repletas de sangre, que se complementa muy bien con los temas mencionados en las letras de las canciones.
En fin, TORTURE KILLER fue criticado desde su génesis con Barnes por no ser más que una copia de segunda mano de su banda paralela y más importante, SIX FEET UNDER, cosa que no dista de la realidad, aún así la salida del reemplazado por Fisher en CANNIBAL CORPSE, y a su vez, la entrada de Juri Sallinen, le dieron a la banda un toque mucho más europeo y si se quiere Finlandés (haciendo la comparación con sus compañeros de splits SOTAJUMALA), además de un sonido y una línea de composición mucho más concreta y madura, que a la hora de escucharlo se convierte en algo distinto y agradable a los oídos.
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