Este disco de HAVOHEJ viene a ser su segundo largaduración oficial, luego del álbum Dethrone The Son Of God de 1993 y otros cinco EPs editados entre 1994 y 2008. La banda es, como mucho saben, un proyecto unipersonal de Paul Ledney, conocido por su participación en las etapas iniciales de INCANTATION, y más conocido aún como frontman de PROFANATICA, banda de culto entre los fans del black metal crudo y gutural. Kembatinan Premaster, sin embargo, no es un álbum de black metal típico. Cuando clasificamos a HAVOHEJ como un BM experimental, hay que poner bastante acento en lo de "experimental".
HAVOHEJ viene a presentar un violento contraste con la veta más elaborada e incluso progresiva de otras bandas del BM americano. Kembatinan Premaster retiene la esencia del black metal más crudo, pero la mera esencia, el hueso pelado: no hay armonías, ni melodías, ni belleza en esto. Visto así, este me parece uno de los discos anti-cristianos más coherentes, ideológicamente hablando: si lo bello y lo armónico representan la Creación divina, esta marea de repetitivos ruidos de baja frecuencia y baterías machacantes es todo lo contrario, es la manifestación de un ruido Infernal.
Aunque temas como "Pious Breath", con sus blast beats, o "Bloud of the Word", suenen como un BM más normal, ello es más que nada por la batería y la característica voz de Paul Ledney, ya que guitarra y bajo están sumamente diluidas y distorsionadas, filtradas hasta volverse una pulpa, una muralla de ruido. Temas como "Bloud and Souls" de hecho están acompañados de ruidos in-armónicos que acercan a este disco más hacia lo Industrial. Zumbidos ásperos, sub-bajos, ruidos de baja frecuencia: olvídense de un riff setentero. "Melancholike" refuerza aún más esa sensación de estar frente a una especie de dark ambient / industrial / noise... pero satánico. Los ambientes o atmósferas aquí creadas no se conforman por discretas capas de sonidos melodiosos, sino por ásperas texturas sonoras que, realmente, te llevan al infierno. Añade la batería, simple, repetitiva, pero muy efectiva (y muy bien grabada), los gritos de Ledney, y esos finales abruptos de los temas: un cóctel de amargura y nihilismo.
Espero que, a estas alturas, haya quedado claro que este disco no es para fans de DIMMU BORGIR o WOLVES IN THE THRONE ROOM, sin desmerecer; incluso creo que a muchos fans incluso del black más crudo y tarrero ésto les puede parecer muy extraño, o poco metalero. A mi, por momentos, me recordó bastante a proyectos dentro del industrial o noise electrónico, tipo LETUM o BRIGHTER DEATH NOW. Va a ser como tercera vez que lo digo, pero el sello "negro" se lo da el trabajo de Ledney en voz y percusiones. Mirándolo desde el espectro metalero, esto es para seguidores de PROFANATICA que quieran conocer otros aspectos creativos del líder de dicha banda; quizá también para fans de ARCHGOAT o de la antigua escena black/death sudamericana que busquen algo distinto. Lo que no deben dudar por ningún momento es que hablamos de un trabajo siniestro, nihilista, y a su manera, demoledoramente blasfemo, en tanto negación de cualquier atisbo de belleza.
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