De un tiempo a esta parte el Death Metal se ha alimentado casi exclusivamente de bandas oriundas del país que está en la parte norte de nuestro continente: Estados Unidos, y digo casi exclusivamente, por que la calidad de muchos grupos insignes o bien se ha mantenido o ha aumentado. Por otra parte, el material que nos ofrecía el viejo continente se orientaba más a otras ramificaciones del Metal o simplemente era malo, con la excepción de algunas agrupaciones puntuales. Es por esto mismo que se me hacía difícil encontrar una banda que desde 2005 más menos en adelante, sonara como debe, sin embargo y para mi sorpresa me encontré con SINNERS BURN, estos oriundos de Suecia resucitaron los mejores momentos de DISMEMBER y toda la gran camada de bandas de un sonido similar y lo amalgamaron con un Death Metal bien thrasher y old school, ese donde las guturales y el abuso de blast beats queda de lado para darle paso a riffs sucios y voces casi carraspadas.
En 2007, el line up de PAGANIZER se reúne para darle una vuelta más seria a su trabajo, y bajo el nombre de SINNERS BURN en 2008 debutaron con Pre-Mortal Autopsy, que si bien no tuvo el recibimiento esperado, abrió las puertas para estos suecos. Y es así como en mayo de este año y con alineación renovada (por ejemplo, en la batería está Jocke Ringdahl también traído desde PAGANIZER y en las voces Markus Ankarberg ex CORROSIVE y HELLIFICATION) lanzaron Mortuary Rendezvous, un flash back de media hora a esa época que tanto añoramos del Death Metal sucio, esa de fines de los ochenta.
Al escuchar por primera vez “Baptized by evil” se entiende que los oriundos de Västervik no vienen a demostrar los dotes músicos que tienen, si no, solamente a reventar cráneos a mil por hora.
Ahora bien, no sé si será que los grandes de Suecia (DISMEMBER) los influenciaron o ellos querían recobrar ese sonido para su país, pero es casi un calco de aquellos riffs sucios y simples, bastante armónicos.
“Mortuary rendezvous” empieza con una melodía que trae a la mente a Los Locos Adams, para quebrar con la voz de Ankarberg a lo más CORROSIVE posible.
Más adentro del disco y luego de darle unas tres vueltas, concilio y clamo que “Exit death” es un temazo, en el que el batero juega un rol importantísimo al juntar blast beats bien noventeros con rítmos bacilones, por decirlo menos, como para moshear un buen rato, además de finalizar con guitarras bien apañadas y un coro muy pejoso.
Luego, “Summon the wicked lust”, entra para dejar la cola, es un tema a mi por hora, quizás el más brutal de placa, asesino por donde se lo mire.
Finalmente, y como uno esperaría de cualquier banda orientada al Death Metal sueco, se avista una canción bien lenta y decreciente, en un principio: “The grotesque pathologist”, pero nah’, creo que intencionalmente le pusieron harto feeling a este tema, lleno de agresión y matanza, con esos blast beats que a la mitad de la placa se echaban de menos.
Creo que lo que ha hecho SINNERS BURN, es digno de aplaudir, es decir, recobrar los buenos tiempos que se creían perdidos de ambas grandes fuentes de bandas de Death Metal es difícil, especialmente teniendo en cuenta cuanta caca sale ahora con el apellido “Metal”, pero si, estos cabros le dieron al clavo con lo que querían hacer y mejor aún suenan chacales.
Si mi pega fuese ponerle notas a los discos, Mortuary Rendezvous se llevaría un complaciente 6.5, por que puntos bajos tiene muy pocos y poco perceptibles. Al fin y al cabo no se olvidaron de las raíces que dieron vida a esta maldita música que tanto nos gusta.
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