A FOREST OF STARS es una banda de Black Metal británica, que navega entre los mares del Avant-Garde, Experimental, Psychodelic, Progressive o algún otro tag relacionado a aquéllos. Es una banda relativamente nueva, formada en el año 2007, y que este año, tras su debut en 2008, lanza su nuevo disco, llamado “Opportunistic Thieves of Spring”.
Esta banda es muy interesante, ya que no sólo tiene los instrumentos básicos de un grupo metal, sino que también presenta otros tales como violín, flauta o teclados. Estos ayudan a crear una atmósfera mucho más intrigante y oscura, que sumado a la base Black, logra que el álbum tenga un salto cualitativo mucho mayor. Este nuevo disco, si bien mantiene la base que creó en su debut (The Corpse of Rebirth), ahora va mucho más allá. Mucha más experimentación; pero no sólo eso, sino que mejor realizada, además de una mejor calidad sonora.
En la composición se notan muchos sonidos noise, que hacen que los temas suenen bien bizarros y sucios, pero claramente es a propósito y no un defecto de la grabación. El violín se presenta en casi todo el disco, lo cual lo hace un “personaje” importante a lo largo de todos los temas. Por su parte, la flauta aparece en temas como Raven’s Eye View, tema que tiene un sonido desquiciado, con la flauta haciendo una pausa, para seguir con su ritmo acelerado y terminar con un pseudo coro con voces a lo Garm.
La introducción de Summertide’s Approach es una mezcla entre violín y teclado, teniendo un sonido muy histórico, rememorando a esas viejas mansiones británicas o esas estrechas y antiguas calles de Londres. De cierta manera recuerda harto a lo que hace ARCTURUS, por ejemplo en For to End Yet Again, por citar algún tema. Después aparecen las guitarras y un ritmo muy cortante, con unos redobles que le hacen parecer un tema de película de acción o suspenso. Más adelante sigue una atmósfera muy “astral” con los teclados, apareciendo el violín como protagonista otra vez. Una canción hermosa y relajante.
El violín y teclado vuelven a ser protagonistas en la intro de Thunder’s Cannonade, aunque esta vez es mucho más larga. Otra gran pieza, que tampoco olvida su parte más oscura y vuelve con toda la fuerza del Black y su blast beast de la mitad para adelante.
Un aspecto sumamente que no había mencionado, es que el violín y la flauta los toca una mina, Kati Stone, además de aportar voces en temas como Starfire’s Memory, cantando, o Delay’s Progression, como coro (como pequeño dato, también colaboró en MY DYING BRIDE con voces y violín), tema que presenta unos interesantes pasajes acústicos. Este aporte le da un matiz mucho más interesante, ya que muestra cómo A FOREST OF STARS experimenta con todo tipo de sonidos, pero no se queda sólo ahí, sino que logra lo que intenta.
La escena Black cada día va mejorando más, y muestra que no por alejarse de su vertiente raw es mala, sino por el contrario, se vuelve mucho más interesante. Esto lo demuestra A FOREST OF STARS, que se une al selecto grupo de bandas que realizan esta experimentación (bueno, tampoco es tan selecto, pero es claramente menor en consideración a otras ramas musicales). Sin dudas, este álbum supera mucho las expectativas y lo hecho en su debut. Hasta el momento, una carrera que va en ascenso.
|