Gran Bretaña ha aportado no pocos nombres de fuste en el campo del doom: baste recordar que "la" banda seminal del género (y del metal en general, claro) es británica: BLACK SABBATH. Y si nos acercamos más en el tiempo, tenemos a CATHEDRAL, y a un nivel más underground, a ELECTRIC WIZARD. Es pertinente hacer este breve recuento porque la banda que comentamos hoy tiene su origen en dos ex miembros de los doomers de Dorset. Me refiero a Tim Bagshaw (guitarra) y Mark Greening (batería), quienes en 2003 unieron fuerzas con otro personaje que curiosamente también tiene nexos con su antigua banda: Adam Richardson (bajo y voz) quien fuera parte de las primeras encarnaciones de ELECTRIC WIZARD (bajo el nombre de LORD OF PUTREFACTION). Provenir, entonces, de uno de los monstruos del stoner / doom, es llevar una pesada carga de expectativas sobre tus hombros, una carga que RAMESSES ha sobre llevado con éxito desde su primer álbum, We Will Lead You To Glorious Times.
¿Hay relación entre RAMESSES y su "banda mater". Si, por cierto que si. Cabría al menos ponerlos dentro del mismo ámbito de música oscura, lenta y pesada. Pero mientras ELECTRIC WIZARD envuelve su música en un espeso manto de psicodelia setentera y ruidosa, este trío tiene un enfoque más orientado hacia el sludge doom. O sea, por "espesos" ninguno se queda atrás, pero hay matices que permiten decir con seguridad que el doom ganó dos bandas en lugar de un clon.
Debo agregar que no había escuchado de estos lolos desde el We Will Lead You..., y el avance y madurez de la banda me sorprendió gratamente. Además, no sé porqué creía que esta era una banda instrumental (creo que los confundía con CAPRICORNS, otra banda británica). El caso es que justamente la voz es uno de los elementos distintivos del grupo. Voz que va desde un tono limpio pero desgarrado, hasta un gutural oscuro y algo death, incluso con algunos pasajes hablados, particularmente en el tema que da título al álbum; un tema que es bastante variado, dentro del género, se entiende, incluyendo algunos tintes más melódicos.
A pesar de que uno espera que un álbum doom sea lento y arrastrado, el trío imprime cierta velocidad a alguns pasajes, en temas como "Black Hash Mass". Otro elemento distintivo son las intros, que en varios temas incluyen samples de películas, como en "Baptism of the Walking Dead". O como en "Terrasaw", que comienza con una melodía oscura bajo la cual escuchamos el inquietante llanto de una mujer.
(Por cierto, esperaba encontrarme una historia interesante detrás de las letras del tema "Vinho dos Mortos", pero las únicas voces provienen de un inteligible extracto de alguna película de horror. La realidad, por cierto, es más aburrida: se llama "vinho dos mortos" a una antigua variedad de vino tinto Portugués que se mantiene enterrado por 1 o 2 años antes de abrirse... el vino de los muertos)
El disco tiene más "capas" y lecturas de las que uno podría pensar, y demanda una escucha bastante atenta, o bien repetidas escuchas, para apreciarlo en su totalidad -quizá por eso la referencia al vino aquél. El asunto es que no resulta un disco fácil de escuchar. Hay que decir, si, que no es por monotonía, ya que temas como "Another Skeleton" marcan un cambio de matices respecto a los temas anteriores, como dividiendo el disco en dos capítulos igualmente oscuros; el trabajo en las voces de este tema es interesante, mezclando la voz limpia pero gritada con el gutural.
Luego, "Hand of Glory" rompe abruptamente con una intro bastante rápida; sin duda uno de los temas poderosos del disco. Con "The Weakening", la banda te sigue arrastrando al infierno, y para cuando los últimos ecos de "Khali Mist" se extinguen, hace rato que estás bajo tierra. Ojo con el solo de guitarra en este tema.
Take The Curse nos trae un doom con más de una reminiscencia a las bandas más oscuras y diabólicas de la sicodelia de los setenta, mezclada con acordes y voces arrastradas que lo acercan al sludge, pero sin los aires "atmosféricos" de otras bandas más modernosas en cuanto a sonido. Es oscuro, lento, pesado y arrastrado como pocos y sin duda debería llamar la atención hacia este relativamente discreto trío británico.
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