En tiempos como éstos en que parece que al ciudadano de a pie le siguen metiendo el dedo en la boca (o elija el apéndice y el orificio que sea de su gusto!), un disco como Jehovirus de NUCLEAR resulta perfectamente lógico y coherente. Donde otros buscan evolucionar hacia tecnicismos y melodías, NUCLEAR se mantiene en su sonido, casi como un recordatorio de que los 80s no sólo fueron una década de ropas ridículas y peinados escarmenados; también fueron un tiempo de dictaduras, violencia y muerte.
Es cierto que el contexto político es menos cruento hoy que en tiempos de Pinochet, pero la hipocresía y la cara dura de algunos es la misma o peor. Y es algo que se ve reflejado tanto en la actitud como en la música de NUCLEAR. Un thrash furioso y enojado, lleno de rabia contra los políticos corruptos y farsantes, contra la Iglesia hipócrita que proteje a ex nazis y sacerdotes pedófilos, contra una sociedad mojigata donde las voces conservadoras de los pechoños opusdeístas vuelven a erigirse como guardianes de una moral que estos thrashers no dudan en denunciar como una careta, ni en destrozar de una patada.
Escuchando este disco me parece raro pensar que la primera vez que supe de esta banda fue a través de un VCD que los mostraba en vivo en su ciudad de origen, Arica. Aunque hay elementos básicos de la banda que se siguen manteniendo, como su solidez en escena, o ese juego de guitarras dobles a lo King / Hanneman que notamos por ese entonces, es notable el crecimiento de estos muchachos. Un crecimiento que no va de la mano de cambiar o hacer más comercializable el estilo; más bien hablaría de un constante mejoramiento de sus habilidades asesinas.
No hay grandes cambios en este Jehovirus: thrash metal bajo la influencia de SLAYER, con algo de EXODUS y KREATOR por ahí. Con la voz de Matías dando un matiz particular, con toques hardcore por decirlo de alguna forma. El trabajo de las guitarras, con sus riffs acelerados y esa suerte de duelo a la hora de los solos. La batería y el bajo brindando una base sólida a las canciones. Todo con un despliegue de técnica que no obstaculiza al potencia y la furia.
Es claro que muchos fans del thrash oldschool prefieren un sonido más crudo, inclinado hacia el black más antiguo y la temática satánica. Lo cual en mi opinión no obsta a que exista un thrash más influenciado por la "Bay Area", por decirlo así, y donde bandas como NUCLEAR se insertan sin hacer concesiones comerciales ni dejar de lado la fuerza ni la agresividad.
Canciones como "Beliigerance", "Asphyxia", o "Brutal Yet Precise" son para mover la cabeza de principio a final, sin dejar de lado momentos de mas densidad y relativa calma como "Acts of Depravity" o "Criminal Solicitation". Los tempos se manejan bien en este disco, y hasta la inclusión de algunos elementos melódicos, tal como en el intro de "Belligerance". Pero lo que domina aquí es la rapidez y la agresividad. En cuanto a la producción del disco, se logra una gran nitidez y peso, y es de agradecer que, dentro de lo limpio, nada suene plástico o maquinal.
Se podría decir que NUCLEAR hace rato que está a un nivel "internacional" en cuanto a música y calidad de producción; sin embargo, tal parece que con este disco la banda está llegando a mucho más público (y medios) de EE.UU. y Europa que antes. Lo que significa que Jehovirus pone a los "nucleares" en la misma liga de bandas como GAMA BOMB o EVILE. La ventaja comparativa de los nuestros frente a éstas u otras bandas que algunos llaman "neothrash" es, a mi juicio, la experiencia, y la solidez de una trayectoria que no se construyó, musicalmente hablando, en base a temas de juerga, cerveza y hueveo, sino sobre letras llenas de rabia contra el sistema. Que es de alguna forma cómo empezó todo esto, allá por los '80. Queda ahora para NUCLEAR la tarea de superar lo logrado hasta ahora y aprovechar el momento; reinventarse sin perder su esencia y asegurar su lugar dentro de los grandes de la escena mundial.
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