Faltaban apenas unos segundos para que las cerca de dos horas del show de Metallica en Chile llegaran a su fin, y mientras tenia el pelo en la cara y la garganta despedazada de tanto cantar, y los acordes de SEEK AND DESTROY poco a poco llegaban a su fin, de repente y por un segundo me acorde de porque con 30 años a cuestas he tratado de mantener el pelo largo aun con las responsabilidades de la sociedad moderna, y pese a tener un no muy buen dia en la oficina, habia corrido despues de la pega a cambiarme de ropa, me habia vestido de negro pese al extremo calor santiaguino y habia partido al concierto mas esperado de hace mucho tiempo en nuestro pais, y es que en realidad como no hacerlo, casi que mas que un concierto era algo que iba mucho mas alla, algo asi como una verdadera declaracion de principios para todos aquellos que en algun momento de nuestras vidas nos hemos autodenominado: “metaleros”. Si es que Master of Puppets no es una cancion, es un himno, James Hetfield no es un cantante cualquiera, si no que el precursor de muchas y muchas bandas que por generaciones lo han tenido como un idolo, y en general, la transversalidad de una banda como Metallica, hace que desde cualquier punto de analisis lo del 26 de Enero resultase para nosotros algo realmente imperdible, sea como sea. Noticieros, Matinales, Portadas de Diarios, y muchas cosas que sin duda que no ocurren con las visitas de CANNIBAL CORPSE, o NAPALM DEATH, ni siquiera con IRON MAIDEN se alcanza ese nivel de cobertura y expectacion. Entonces bien, que los dias anteriores se me acercaran un sequito de pelotudos fanaticos de Coldplay a preguntarme con su cara mas perversa si iria a ver a los “dioses de Metallica” me revolvia el estomago, y al estar en el Vip del Club Hipico anoche ese tipo de especimenes estaban multiplicados por miles, y esta claro que muchos de los que el 99 estaban conmigo viendo a la misma banda (si, si se que el bajista no era el mismo) ahi estaban de nuevo, pero evidentemente que el publico de la banda ha crecido, ha tenido hijos, y de hecho la propuesta musical de la misma banda ha mutado bastante desde Kill em All, eso provoca sin duda que el interes que una banda como esta ahora provoca en la gente esté multiplicado a niveles sorprendentes y tremendamente mainstream. Yo comence en el Metal por ahi por el año 1990 cuando a mis manos llego el cassette de: “Y Habra Justicia Para Todos”, con sus inolvidables hits: Uno, La varilla mas corta, Vivir es Morir, El ojo del Observador, o los Raidos Extremos de la Cordura, y creo que a muchos les debe pasar algo similar, por lo tanto cuando sono HARVESTER OF SORROW creo que todo importo absolutamente nada, la piel se me erizo y solo atine a cantar como si fuera la ultima cancion que cantaria en la vida, y me traslade en el tiempo 20 años y la verdad es que en un momento tan emocionalmente intenso como ese lo variado y colorido del publico Vip, se me olvido por completo. Fue entonces cuando entendi porque Metallica es y siempre sera: Metallica, sin importar por cierto que clase de personajes es sean los que vayan a verlos, o que musica esten tocando ahora o incluso lo costoso de un ticket para verlos de cerca, hay gente que hizo tremendos esfuerzos y creo que se dan por mas que pagados.
En los alrededores del Club Hipico se veia de todo, era algo asi como la convencion nacional de Metaleros, por donde mirara conocia a alguien o lo habia visto en alguna parte, desde gente muy piola con sus relucientes poleras nuevas de Death Magnetic, hasta fanaticos acerrimos e incansables del Thrash. Todos unidos por un solo fin, ver tras 11 años en nuestro pais nuevamente a Metallica. Y bueno, en lo que al show se refiere, la prensa hizo su ingreso al recinto a las 19:30 en punto, misma hora en que los nacionales CRIMINAL comenzaban su presentacion que duro cerca de 45 minutos y que fue bastante extensa para lo que normalmente es un teloneo, lo que por supuesto me parece muy bien pues Anton y sus cabros juegan de local, y tienen una experiencia en grandes escenarios que no tardaron en demostrar; asi que se comieron el teloneo con zapatos, mas aun cuando los temas fueron solo “calados”: Self destruction, Collide, Slave Master, Rise and Fall, Hijos de la Miseria, de todo. Si a eso le sumamos un sonido bastante aceptable y a un Nick Barker que se roba la pelicula donde quiera que va, da como resultado un comienzo de fiesta a un gran nivel, CRIMINAL es una bandaza, y el publico les tiene un cariño a toda prueba.
21:20 horas y Ecstasy of Gold sonaba como intro, los celulares se encendian y la gente gritaba fuera de control, la intro que finaliza y Lars que da el inicio a CREEPING DEATH, ante la locura total de la gente. En lo que se refiere estrictamente al show el sonido fue regular, a ratos no entendia los riffs, y a ratos sonaban demasiado fuerte, el bombo de Lars sonaba muy muy fuerte y las voces tambien, y aunque suelo decir eso en el 90% de los reviews live, a la gente parecia sinceramente importarle un cuesco. Ademas, debo señalar que desde Cancha Vip el sonido debe haber sido distinto al de mas atrás pero como esa era la zona de Prensa debo comentar lo que desde ahi se apreciaba. Las pantallas gigantes tenian una definicion y un juego y direccion de camaras alucinante, asi que espero que la gente de cancha general y de la galeria al menos haya podido disfrutar de aquello porque me da la impresion que estaban muy lejos del escenario el que de todas maneras estaba tan alto que de seguro permitia que se viera medianamente bien hasta una distancia razonable. Luego, siguiendo con el show y como para demostrarnos que los clasicos iban a estar muy presentes en el show: FOR WHOM THE BELL TOLLS y THE FOUR HORSEMEN casi pegadas, de hecho cuando estaba en pleno frenesi en pleno coro de FOUR HORSEMEN (aka MECHANIX como diria un fan de Megadeth) a mi costado veo a una ancianita de unos 75 años cabeceando y moviendo sus brazos lentamente pero muy feliz, una postal que significa mas que la sola anecdota.
Luego el momento mas emotivo de la noche para mi: HARVESTER OF SORROW y FADE TO BLACK, tan emotivo que hasta una lagrima afloro, y el publico entregado al extasis de recorrer años de trayectoria en mas de 10 minutos. Para mi los mejores momentos de todo el show. Como podia suponerse lo mas frio fue: THAT WAS JUST YOUR LIFE, y la tremendamente fome THE END OF THE LINE, ni hablar de BROKEN BEAT AND SCARRED y CYANIDE, Death Magnetic no es un mal disco pero el contraste con los otros temas mas clasicos es tan abismal que con esos temas el concierto se volvio derechamente LATERO. De todas maneras la banda en cuanto a performance anduvo muy bien, se movio mucho por el escenario, y parecia disfrutar mucho de la reaccion del publico, Trujillo como siempre tenia un show aparte, Lars en vivo toca mucho mejor de lo que pensaba (ahora lo escuche mejor que el 99) Hetfield por su parte carismatico y aunque menos conversador que en otras ocasiones bastante gentil y agradecido con la gente. Y Hammet es tal vez el mas acabado pero viene tocando hace años los mismos riffs asi que aunque algo fome y carente de onda, al menos no se equivoca.
Luego retomamos la senda del espectaculo con el ES PEC TA CU LAR juego de artificio de ONE que tecnicamente debe haber sido el mas perfecto de los temas, entre ejecucion, pirotecnia y apoyos audiovisuales, luego MASTER OF PUPPETS, FIGHT FIRE WITH FIRE (tremendo!!!), NOTHING ELSE MATTERS como para cantar y descansar un ratito y la multiventas: ENTER SANDMAN. El encore era la parte que se esperaba con mas ansias, en toda la gira jamas habian habido dos encore seguidos con los mismos temas e incluso en algunos paises habian tenido la suerte de escuchar BLACKENED o DAMAGE INC, pues bien, lo que nos toco a nosotros fue: BLITZKRIEG (mmm), WHIPLASH y SEEK AND DESTROY.
Finalmente muchas uñetas, baquetas y saludos por parte de una afectuosa banda que se retiraba del pais tras un muy buen show y cada uno de los asistentes tras pelear por una uñeta o algun tipo de recuerdo, lentamente para su hogar; y la verdad es que la sensacion que me queda es que lo tecnico del show da un poco lo mismo, que la ejecucion del grupo da tambien lo mismo y que muchas cosas al momento del recuento dan lo mismo, al ver a la gente durmiendo ahi la noche anterior, a la abuelita cabeceadora, al publico de terno y corbata, a la gente pidiendo plata en los alrededores, etcetera, etcetera, entendi no me queda otra conclusion mas que el hecho que sencillamente no se podia no estar ahi, no podiamos faltar, mal que mal es METALLICA, y es un viaje en el tiempo que al menos yo agradezco poder vivir cada cierto tiempo, desde luego que los comentarios amargos dicen que “No es lo mismo”, “No es Metallica”, “Tocan muchos temas nuevos”, pero se que los que estuvieron ahi me entienden bien a lo que me refiero, no importa cuantas veces mas vengan y si giran promocionando un disco de guarachas, la historia y la trayectoria se respetan y se agradecen. Nos vemos el 2020.
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