Y llegaba el día. Después de tanta promoción, una de las noches más esperada por los thrashers criollos se hacía realidad. Desde bien temprano ya había gente merodeando por el centro de Santiago, especialmente en los pubs cercanos al Teatro, para hacer la típica previa chelera. Muchos pacos afuera del Teatro, hacían ver que no era un show cualquiera, ya que en escena estarían dos leyendas del Metal mundial, SEPULTURA y ANTHRAX, más nuestros conocidos DORSO, en el denominado “BIG METAL FEST”.
DORSO
A las 6:30 se abrían las puertas, y cual estadio de fútbol, comenzaba a llegar la gente. Ya adentro, el ambiente era de gran expectación y para hacer la hora no faltaron los cánticos cruzados entre cancha y platea, “amenizando” un poco la tediosa espera. Poco a poco seguía llenándose el local, y cerca de las 7:30 salían a escena los nacionales DORSO. El teatro estaba aproximadamente a un 60 o 70% de su capacidad, el cual recibía con gran actitud Satánica Dirty Slut, el primer tema tocado. Como es la tónica en general del Caupolicán, el sonido fue bastante bueno, nada qué decir, aunque al comienzo fue de menos a más por razones de obvias. Uno a uno fueron pasando los temas, como el clásico Deadly Pajarraco u Horas Sobre Tentaculón, de su último álbum Espacium (2008).
Los temas pasaban, y el público se prendía más y más, coreando partes archi conocidas como “¿feliz feliz?” El Pera y cía. mostraban gran energía y sólo alimentaban el hambre del “monstruo”. Después de casi media hora de show, DORSO terminaba con la poderosa Hidra y se iba del escenario habiendo realizado una muy buena presentación, como lo es siempre, dejando de lado las típicas críticas por su recorrido televisivo. Nada qué decir.
1. Intro
2. Satanica Dirty Slut
3. Horrible Sacrifice
4. Deadly Pajarraco
5. Horas sobre Tentaculón
6. Silvestre Holocaust
7. Panificator
8. Ultraputrefactus Criatura
9. Hidra
SEPULTURA
En ese mismo instante, el nombre de SEPULTURA comenzaba a ser coreado en todo el teatro, y el escenario ya comenzaba a ser cambiado por el telón de fondo de la banda, así como sus instrumentos. Llegaba más y más gente, otra partía al baño antes de empezar el show, y mientras sucedía esto, sonaba un aviso publicitario anunciando la venida de MOTÖRHEAD para abril de 2011, desatando el furor entre los headbangers. Pasaban los minutos, cuando a eso de las 20:20 se apagaban las luces y comenzaba a sonar la intro A-lex IV, de su último disco A-lex (2008). La expectación crecía exponencialmente, hasta que salían los músicos a escena y comenzaban a tocar la clásica “Intro” del Arise, con la cual comenzaran en el ya mítico show en Barcelona de hace hartos años atrás. Cuando parecía que volvía la calma, aparecía Derrick Green en escena y empezaba a sonar Arise, produciendo la euforia del lugar. Comenzaban los mosh que no pararían en toda la noche, ya que terminado este recordado tema, SEPULTURA no daba ni un respiro y seguía con Refuse/Resist y, si la gente creía que todo acababa aquí, al término de ésta instantáneamente seguía Dead Embryonic Cells, para dar el mazazo definitivo a los chascones presentes.
Derrick mostraba todo su desplante con el cual intentaba borrar de la mente, aunque fuera por una noche, a Max Cavalera de la cabeza de los presentes. Por su parte, Andreas Kisser sigue siendo el alma de la banda en vivo, “dejando todo en la cancha” en cada tema. Jean Dolabella tenía la difícil misión de reemplazar al otro Cavalera, Igor, y cumplía con creces. Por último, Paulo Jr. al bajo como siempre, con su mezcla de energía y sobriedad. Seguían los temas, y comenzó un período en donde se sucedieron algunos temas de su era post-Max, y que si bien produjo un bajó en la intensidad del show, el respetable supo presenciar con sumo respeto. Luego de The Treatment, Kisser hablaba en (casi) perfecto español dando las gracias y recalcando que celebraban los 25 años de la banda, terminando su gira en Chile. Para mostrar su agradecimiento, seguían con una de las canciones más “mosheadas” de su show, Troops of Doom. Tras esto, se producía una leve sopresa al escucharse Septic Schizo, para seguir con Escape to the Void; por un lado, la impresión de los seguidores que no se esperaban este trozo de ese tema, y por otro, los que derechamente no lo conocían.
En fin, otra cuota de sorpresa fue cuando comenzó Meanless Movements, escasamente tocada en sus presentaciones, sin dejar de mencionar la movediza “Policia”. Se escuchó un tema de su próximo disco, que al terminar la gente quedó como “mish”. Así, se entrábamos a tierra derecha, y comenzaba el desfile de clásicos como Slaves New World, Territory e Inner Self, para hacer un breve receso, y volver a escena y tocar el último par de temas, Ratamahatta y Roots Bloody Roots. La banda se iba con la misión más que cumplida, habiendo realizado un show muy brutal por partes, y demostrando que, si bien en sus últimos discos la impresión del metalhead en general no es muy grata que digamos, en vivo tienen mucho que dar aún. Aunque no todo es color de rosas. Sigue pesando y mucho la falta de una segunda guitarra. El sonido se pierde en varias partes, sobre todo en los solos de Kisser; además, el show resultó porque claramente estuvo cargado más a los clásicos, pero si hubieran más temas post-Cavalera, otra sería la historia. Por último, una anécdota. Al lado mío, un loco le preguntaba a su amigo: “estos son DORSO, ¿cierto?”. Curioso, por decir lo menos.
1. A-lex IV
2. Intro
3. Arise
4. Refuse/Resist
5. Dead Embryonic Cells
6. Amen
7. What I do
8. Convicted in Life
9. Attitude
10. Spit
11. The Treatment
12. Troops of Doom
13. Septic Schizo/Escape to the Void
14. Policia
15. Meaningless Movements
16. Tema nuevo
17. Sepulnation
18. Slaves New World
19. Territory
20. Inner Self
Encore:
21. Ratamahatta
22. Roots Bloody Roots
ANTHRAX
Terminada la presentación de los brasileños, la gente se tomaba su último break, en espera del plato fuerte de la noche: el regreso de ANTHRAX, con Belladona en las voces. La espera se hacía tensa, el show de SEPULTURA se había alargado, pero no era impedimento para que el público, pasando por púberes seguidores hasta lo más longevos, siguiera con energías. Por fin, cerca de las 22:15, la tensa espera se acababa, y comenzaba a sonar la intro de Among the Living, provocando la locura entre todos.
Con esto, salían los estadounidenses al escenario, y comenzaba a sonar el clásico tema, siendo cantado por Joey Belladona, como el sueño de muchos siempre fue. Muchos, literalmente, no creían lo que veían, y sin piedad, ANTHRAX les daba otra estocada con otro clásico, Caught in a Mosh. Como hace mucho tiempo no se veía, el teatro estaba prácticamente lleno, con un público rebosante de emoción y con ganas de cantárselo todo, hasta una bengala se vio por ahí. Belladona, al más puro estilo de Dickinson, se movía por todo el escenario, mostrando todo su histrionismo, aunque Frank Bello, bajista, no se quedaba atrás.
Seguían los temas, todos coreados por el público, Got the Time o Madhouse, lo cual creaba la impresión de los músicos presentes. Al sonar los primeros riffs de "Be All, End All", los coros se hacían inhumanos, y Belladona e Ian seguían alentando al público en una retroalimentación más que increíble. Después de escuchar la gran Antisocial, llegaba uno de los clímax de la noche: "Indians". La euforia llegaba a uno de sus puntos más altos, creándose un mosh pit brutal. Lo divertido del asunto fue en la mitad del tema, cuando, en el momento en que todos gritaban Wardanceee! la banda detenía la canción, con el asombro de todos, alegando que sólo fue un mosh más o menos, o en palabras de Scott Ian: “Chris dice, the pit es maricón, más loco!” Luego de esto, se repitió el asunto y todo el poder del metalero chileno quedó reflejado en el lugar.
Ya habían pasado algunas horas, pero el cansancio no se hacía notar, y con dedicatoria a las mujeres presentes, el grupo tocaba Medusa. Tras cartón, Joey presentaba uno por uno a sus integrantes, siendo él y Scott los más ovacionados. En este punto, Ian preguntaba si les gusta el “fast metal”, con lo cual mostraban su tema nuevo, “Fight’em Till you Can’t, muy a la vieja escuela. Le seguía “Only” y Scott trataba de “huevones” a los asistentes y a los propios integrantes, diciendo que su español es horrible y que los chilenos eran terriblemente locos, con lo cual daba paso al tema más antiguo de la noche, “Metal Thrashing Mad”. Después, anunciando “A.I.R.”, se llegaba casi al final del show. Se producía el clásico “encore”, y la banda dejaba el escenario, para volver momentos después con Belladona cantando a capella “Efilnikufesin (N.F.L.)”, volviendo los coros en masa. Para terminar, uno de los temas más esperados por muchos, “I Am the Law”.
Con esto, y cerca de las 12, ANTHRAX derrochaba su último desborde de poder y se despedía prometiendo volver el próximo año para promocionar su nuevo disco, con un sonido increíble y demoledor, en donde todos los instrumentos, así como las voces, se escucharon con una nitidez totalmente destacable. La gente esperaba unos momentos, hasta que todo comenzaba a apagarse y el respetable comenzaba a retirarse más que exhaustos y con una sonrisa de oreja a oreja. Más de alguno quedó con un pito en el oído o despertó con dolor de cuello al otro día, pero nada de eso importaba, porque estaba la satisfacción de haber visto a una de las bandas insignes del metal mundial, entregándonos lo que sin duda fue el show más intenso del año, y uno de los mejores en los últimos años.
Mención honrosa a los que pa variar se tiraron de la platea a cancha o el loco que se subió dos veces al escenario. El dato freak fue escuchar la promesa de Scott de tener a los Big Four en Chile ¿será verdad? Bueno, soñar no cuesta nada, total, después del show de aquella noche, todo podía ser. Mi último pensamiento fue: “nunca pensé que esta hueá iba a ser tan bkn!”. Y así no más fue.
1. Among the Living
2. Caught in a Mosh
3. Got the Time
4. Madhouse
5. Be all, End all
6. Antisocial
7. Indians
8. Medusa
9. Fight ‘Em ’till you Can’t
10. Only
11. Metal Thrashing Mad
12. A.I.R.
Encore:
13. Efilnikufesin (N.F.L.)
14. I Am The Law
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